En vano buscas entre el montón de astros
el que un día aconteció en sus ojos
y el arullo de su deseo que te nombraba,
¿y dónde están las cosas y los súbitos cansancios
que la depositaban en tu hombro? Las aguas
han replegado en su curso pero para anegarse
en las fuentes.
en las fuentes.
¿Cómo es que se prendieron fuego los laureles
que ahora parecemos enemigos?
