Flor, bella flor, mírame otra vez.
Flor de la mañana, perfumada y cómplice flor
que habitas el día y que es tuyo el oro.
Pétalo de agua y gota de miel. Flor nocturna
y prisionera de tu encanto, que alborotas el campo
y al Olimpo; ¿qué oscuro paso me guió hacia ti flor, que ahora estás tú en mí y yo en nada?
que habitas el día y que es tuyo el oro.
Pétalo de agua y gota de miel. Flor nocturna
y prisionera de tu encanto, que alborotas el campo
y al Olimpo; ¿qué oscuro paso me guió hacia ti flor, que ahora estás tú en mí y yo en nada?
Flor incesante flor, mírame otra vez
porque ya no eres una flor sino la torpeza culpable de mi mano que te empuña muerta.
porque ya no eres una flor sino la torpeza culpable de mi mano que te empuña muerta.
